Impactos de la minería de oro en las comunidades indígenas del Amazonas.

Las comunidades indígenas y afrodescendientes sufren un impacto desproporcionado de la contaminación ambiental por la minería de oro, debido a condiciones de injusticia históricas y sistémicas y a que sus territorios son invadidos por estas operaciones. Su voz debe ser amplificada y las soluciones al problema deben contar con su participación efectiva.

Fecha: Jueves 28 de enero de 2021.

Hora: 2:00 p.m. (UTC -5, Bogotá, Quito, Lima).

Ponente: Gregorio Mirabal, Coordinador general – Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).

Moderadora: Liliana Ávila, AIDA.

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El día de ayer, 28 de enero, en el webinar sobre los impactos de la minería de oro en las comunidades indígenas del Amazonas, tuvimos una participación muy especial y poderosa de Gregorio Mirabal. Actual coordinador general de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) desde 2018, organización que tiene sus bases en Perú, Colombia, Venezuela, las tres Guyanas y Brasil, y no forma parte de partidos políticos. Además, es expresidente de ORPIA y es miembro del panel científico por la Amazonía; también es vocero de la COICA en el sonido por la Amazonía en Roma. Cabe resaltar que en esta ocasión se tuvo un aforo de 221 personas en total. 

Gregrorio inició su intervención dando una bienvenida en su idioma nativo, y posteriormente nos introdujo a los enormes impactos de la minería de oro en la cuenca amazónica, narrando el saqueo que sufre la Amazonía desde hace mucho tiempo, maltratada, destruida, y olvidada por los que deberían protegerla constitucionalmente e institucionalmente. 

En sus primeros minutos nos mencionó sobre la ley de origen y el respeto por la madre selva, en la que los indígenas se abrazan hace más de 15.000 años a lo largo y ancho de la cuenca amazónica. Sin embargo, su conversación se enfocó en los últimos 900 años, donde estaba vigente una cosmovisión espiritual, natural, de sanación, un respeto por la madre selva amazónica. Desde esta visión, se veían los recursos naturales (incluido el oro) como elementos vivos que conviven con nosotros y con todos los seres vivos y los espíritus de la selva, pues hay vida por encima y por debajo de la tierra. El oro tenía esa visión espiritual y de sanación, formaba parte de la sangre y los huesos de la selva amazónica.  

Posteriormente, nos embarca en un viaje unos años más recientes, específicamente en el año 1492, cuando ocurrió la invasión de estos territorios, con la colonización española a sangre y fuego, “esta fue la primera gran pandemia que recibimos” menciona. Los pueblos indígenas de Abya Yala recibimos mucha crueldad, hubo mucha destrucción y muerte. Nos dice que en ese momento aparece un nuevo dios que ahora se llama mercado, neoliberalismo, mercantilismo, donde todo tiene un precio; es aquí donde inicia la cruda realidad que están viviendo los pueblos originarios, por más de 500 años. Mencionando que ahora el agua tiene precio, la tierra tiene precio, y para tener derechos tienes que vivir en ese modelo, o si no, no existes; dando como resultado la aparición de otro dios: el patrón oro.  

En este momento, al 2020, el oro vuelve a superar al petróleo, la grama de oro está en 2000 USD, lo que significa una nueva desgracia para los pueblos del Amazonas y significa muerte para la naturaleza. El patrón oro es el que gobierna en este momento la economía mundial.  

Cuando hablamos de oro, hablamos de mercurio, y cuando hablamos de mercurio, hablamos de la constante contaminación de los ríos y peces de la Amazonía. “Por nuestro cuerpo y el de nuestros hermanos corre sangre y también corre mercurio”, nos narra, y continúa, “los recién nacidos están saliendo con deformaciones, con limitaciones físicas, y se están amamantando con leche contaminada con mercurio de sus madres”, sentencia. 

Continúa su participación mencionando que esta es una forma de genocidio, de exclusión y de olvido, es una forma de ver que este modelo de desarrollo no respeta la vida y la naturaleza; donde este modelo de desarrollo es mucho más fuerte que todo y todos, más fuerte que las organizaciones internacionales y que los pueblos indígenas.  

Donde hay minería ilegal, hay alcoholismo hay prostitución, hay drogas, se violan sistemáticamente todos los derechos: educación, salud, consulta. La minería llega con el permiso de los gobiernos y la complicidad de las leyes y autoridades ambientales de la cuenca amazónica. Las leyes se quedan en los libros, los jueces se quedan en sus asientos, viendo. Y si a algún líder indígena se le ocurre denunciar, hay muerte y persecución. También nos habla sobre otras formas de “gobiernos” en los territorios donde hay minería: el narcotráfico y las fuerzas armadas irregulares.  

Por su parte, también nos habla sobre el movimiento indígena de Brasil, que ha denunciado a su gobierno ante la Corte Penal Internacional (CPI) por promover leyes y acciones que permiten la minería y el saqueo de la Amazonía brasileña; Además, el gobierno está dando muy mal manejo a la crisis sanitaria de los pueblos indígenas en ese país.  

Pero no todo son malas noticias, durante su intervención nos habló sobre sus participaciones en el panel científico de Naciones Unidas en el 2017, así como en el sínodo por la Amazonía con el Papa Francisco y el panel intergubernamental por el cambio climático, donde dice que todavía hay esperanza, pero alerta que tenemos poco tiempo. Otra buena noticia es que, de los principales biomas del planeta que están conservados, el 30% está en los territorios de las comunidades locales y pueblos indígenas.  

Todavía hay 43,5 millones de km2 de territorios de bosques que están en buen estado, de los cuales 8 millones están en la cuenca amazónica y son territorios indígenas y de comunidades campesinas y locales; esto representa entre el 33% y 37% de todos los territorios en donde hay bosques a nivel del planeta.  

En este momento hay 4.472 zonas de minería ilegal en la Amazonía (incluyendo los 9 países), de las cuales el 87% está en actividad permanente, la pandemia no ha detenido estas actividades. El gran mensaje que nos deja Gregorio es que si nos unimos y luchamos juntos por intereses colectivos, por los pueblos, podemos generar una iniciativa con este tema del patrón oro.  

Finalizó su intervención con una noticia, sobre el fallo de la Corte Provincial de Ecuador para que se apaguen los mecheros en la Amazonía ecuatoriana, resultado de una acción de protección iniciada por un grupo de niños y niñas. El año pasado se paralizó ese país porque el movimiento indígena movilizó a los pueblos y se frenó la extracción de petróleo, aunque nos comenta que da tristeza que tengan que salir a las calles y morir las personas para lograr los derechos. Sin embargo, este fallo es una esperanza.  

En su última intervención nos hace un llamado a que articulemos acciones conjuntas con las organizaciones indígenas, así como hicimos en la pandemia, que activamos la guardias territoriales indígenas y eso ha impedido la expansión de la minería. Pero en otros países hay mucha pobreza y muchas veces las personas deben acudir a actividades ilegales para sobrevivir. “Ojalá que de esta conversación salga una acción conjunta para enfrentar este tema de la minería del oro en la Amazonía, pues hay mucho que hacer”, concluye.  

Posteriormente, se abre un espacio para realizar preguntas del público hacia Gregorio, quien muy amablemente respondió muchas de las preguntas que surgieron de su presentación. A continuación, les presentamos el hilo de preguntas y respuestas: 

  1. Podrías hablarnos sobre las guardias territoriales indígenas como experiencia de resistencia, en la idea de hacer iniciativas conjuntas para frenar el problema de la minería puede ser esta una alternativa. 

Las guardias indígenas siempre han existido, son un mecanismo de gobernanza territorial que tiene cada pueblo. Se organizan para la alimentación, para la chacra, la pesca y la cacería. Pero también se organiza para la guerra y para la prevención. Las guardias territoriales más visibles son las de Colombia: CRIC, ONIC.  

El principio de estas es no usar armas sino la palabra, no usar balas, ni siquiera para amenazar o imponer reglas. Estas son las claves de la guardia territorial indígena. Las guardias siempre están amenazadas porque nos ven como si estuviéramos en contra del orden constitucional, pero esto va ligado a la autodeterminación de los pueblos que no tiene porqué chocar con los Estados, pues es una autonomía territorial. Hoy el gobierno de Ecuador dijo que eran una amenaza para la seguridad de la nación.  

La minería de oro no necesita pasaporte; cruza la frontera con permiso.  

  1. ¿Qué es la COICA, qué hacen, cómo la integran, y cómo se organizan? 

La COICA es una organización internacional indígena amazónica que nació en 1984 (hace 37 años) en Perú, y el objetivo de su creación es que los pueblos amazónicos tuvieran una vocería internacional. Se convocó a una asamblea en Perú y asistieron líderes indígenas de los 9 países, y lograron concretar el nacimiento de la COICA.  

Se puede comparar a la COICA con la ONU de la Amazonía: son 511 pueblos distintos; 200 idiomas indígenas que convivimos en 8 millones de km2 de selva tropical. Es la organización indígena más grande del planeta. Por ejemplo, logramos posicionar la violación sistemática de todos los pueblos indígenas durante la pandemia.   

  1. ¿Cómo se puede apoyar el trabajo que realiza la COICA?

En esta nueva etapa de la COICA, decidimos hacer una estrategia de alianza global con la sociedad civil, con los hermanos campesinos, afrodescendientes, con EEUU y Europa. Los pueblos indígenas son el 5% de la población mundial. Pero en este periodo de la pandemia hicimos los “Gritos de la Selva” y luego nos convertimos en la “Asamblea Mundial por la Amazonía” a la cual se sumó la niña activista Greta Thunberg. Próximamente vamos a hacer un nuevo grito con la Asamblea ante la emergencia sanitaria del Covid-19. 

También formamos parte de una Alianza de Asia (AMAN) y de la Alianza de Pueblos Territoriales de Mesoamérica. Además, trabajamos con los andinos de Colombia, Bolivia y Perú. Tenemos una página web del Fondo de Emergencia de la Amazonía.  

  1. Esta pregunta tiene que ver con las comunidades que están más alejadas y tienen más problemas para el disfrute de sus Derechos: ¿Cómo apoyar para que el COICA pueda acceder a todas esas comunidades?

Tenemos una gran barrera, siendo la principal los gobiernos. Los gobiernos reciben los recursos de todas partes pero solo atienden la emergencia en las grandes ciudades y han abandonado a las comunidades indígenas. Los hospitales están colapsados. ¿Dónde están los recursos que no los vemos? No, nos queda otra que la sociedad civil y el movimiento urbano de las grandes ciudades se organice, para defender nuestros derechos, los de nuestros hijos y de los que no han nacido todavía.  

  1. ¿Qué comunidades indígenas conoces de la COICA que hayan logrado avanzar en procesos de resistencia en contra de la minería y proponer algún modelo de desarrollo alternativo?

Los Inga del Putumayo lograron frenar a una petrolera en la frontera con Ecuador. En Ecuador el pueblo Shuar Arutam ha declarado su autonomía territorial y no están dejando entrar a las mineras. Hermanos de One Peace en Perú están haciendo unificación territorial entre los territorios de Perú y Ecuador. En Venezuela la organización base de COICA juramentó una guardia territorial indígena en la Amazonía venezolana buscando que se frene la minería ilegal. El movimiento indígena de Ecuador que logró paralizar el país y exigir sus demandas. Las grandes marchas de la ONIC, el CRIC, la OPIAC. El COICA ha llegado a territorios alejados y muchos hermanos han muerto atendiendo a su propia gente porque se han contaminado de COVID.  

Lo mejor para compartir todas las experiencias de los hermanos sería hacer un video foro. 

  1. ¿Cuál es la opinión que tiene la COICA en relación con los líderes indígenas que desde ciertas organizaciones de base están de acuerdo con que se haga minería y sean los pueblos indígenas quienes desarrollen la actividad? 

Nosotros respetamos la autonomía, en muchos países están de acuerdo y lo respetamos. Nosotros trabajamos con los que no están de acuerdo con la minería. Con los que están de acuerdo simplemente les hacemos la reflexión de que eso pasa muy rápido y le quita el futuro a los niños y niñas. Lo que pasa es que las comunidades solo ven llegar al minero, nunca al gobierno. Muchos hermanos caen en eso por necesidad. Hay mucho poder detrás de la minería; están por encima de las leyes, de los jueces y de los gobiernos. ¡Eso que quede bien claro! 

  1. ¿Existe alguna experiencia de articulación exitosa entre la COICA y las organizaciones que la integran, y/u otras organizaciones internacionales y ONG ambientalistas? 

Hay encuentros y desencuentros. Estamos viendo si las organizaciones están a favor de las comunidades indígenas o si solo quieren salvar el río, el bosque, los animalitos. Con esa visión de conservación no estamos de acuerdo, pero los respetamos y nos unimos en lo que ellos hacen, tratando de que respeten la forma de conservación y el conocimiento de las comunidades indígenas.